Escuela de Pares

¿En qué consiste la Escuela de Pares?

Una parte importante de la labor desarrollada por las asociaciones que pertenecen a CESIDA se dirige a la prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) desde un enfoque basado en la defensa y promoción de los derechos humanos. A lo largo de los años además de la vulneración de los derechos de las personas con VIH, se han producido ciertos cambios a nivel epidemiológico y se ha evidenciado el aumento de nuevos diagnósticos en algunos grupos de población, lo que supone un reto para las instituciones y organizaciones que intervienen en el ámbito del VIH.

La introducción de la terapia antirretroviral (TAR) en 1996 supuso un descenso muy importante de la morbimortalidad asociada a la infección por el VIH y el sida, y por consiguiente, un incremento de la esperanza de vida de las personas que viven con la infección.

Dadas las características actuales de la epidemia en España, las intervenciones preventivas y de promoción de la salud dirigidas a las personas con el VIH, o en riesgo de adquirirlo, se muestran como especialmente eficientes.

La educación entre pares o iguales supone que miembros de un grupo determinado actúan para producir cambios en los conocimientos, actitudes, prácticas y/o comportamientos de otros miembros del mismo grupo. Se basa en un modelo horizontal de comunicación, diferente al clásico modelo jerárquico o vertical, facilitando la comunicación y la confianza. Además de ello, el personal educador par que interviene puede actuar como modelos trasmitiendo su propia experiencia e infundir expectativas positivas relacionadas con la aceptación de otros. Además, con su consejo pueden ayudar a otras personas con VIH a obtener control o dominio sobre la infección, no solo a través de estrategias de educación, sino animando a sus iguales a implicarse en actividades de soporte de otras personas o a conectarse con las organizaciones comunitarias.

Un aspecto fundamental para el buen desarrollo de las intervenciones, son los conocimientos y la formación del educador/a par, que además de tener el conocimiento práctico derivado de su propia experiencia como persona con el VIH, debe disponer de información actualizada sobre la infección por el VIH y estar entrenado/a y formado/a en habilidades de comunicación y counseling para trabajar con sus iguales.

La Escuela de Pares nace como un programa de formación continua dirigido a personas con el VIH que realizan labores de educación entre iguales, que consta de una metodología dirigida a la adquisición de conocimientos aplicables a las intervenciones con otras personas con el VIH y cuenta con una estructura desarrollada con la idea de poder ser adaptada en un futuro a otras patologías, con el liderazgo de CESIDA.

El programa se lleva a cabo en colaboración con la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) que cuenta con el Titulo de Experto. Formación de Mediadores para el apoyo a personas con VIH, que fue creado gracias al impulso del Foro Español de Activistas en Tratamientos del VIH (FEAT) y la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (SEISIDA). Además cuenta con el apoyo de los laboratorios Janssen y del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad a través del Plan Nacional sobre el Sida.

Para matricularse en la Escuela de Pares se deben de cumplir los siguientes requisitos:

• Ser personal técnico y/o voluntario de las entidades que forman parte de CESIDA.
• Desempeñar funciones relacionadas con la prevención del VIH o con la atención a personas con el VIH.
• Puesto que se trata de un curso para educadores y educadoras pares, las plazas están destinadas para personas con el VIH.

El plazo para matricularse en el curso de 2018 ha finalizado, pero si deseas recibir información de las próximas convocatorias, puedes ponerte en contacto con CESIDA a través del siguiente correo electrónico: gestionproyectos@cesida.org

Metodología de la Escuela de Pares

El objetivo principal de la Escuela de Pares, es actualizar y ampliar los conocimientos relacionados con la infección por el VIH de los/as educadores/as, para potenciar la calidad de sus intervenciones con las personas con VIH.

La Escuela de Pares consta de
1. Grupo de Expertos/as para la creación de contenidos.
2. Formación presencial en counselling.
3. Formación on-line sobre aspectos relativos al VIH y al sida.
4. Espacio en la web de CESIDA con información referente a la intervención entre pares y enlace a la formación.
5. Encuentro presencial entre docentes de la formación on-line y alumnado para la resolución de dudas y generación de conclusiones.

 

La importancia de la Educación de Pares

La promoción de la salud, la atención a la salud sexual, la educación sobre tratamientos y derechos, así como el empoderamiento a través de la educación entre pares forman parte de las estrategias de “salud, dignidad y prevención positivas”, ayudando a las personas que han contraído el virus o desarrollado la infección, y propiciando las herramientas suficientes para proteger su salud, retrasar el progreso de la infección, mitigar su afectación anímica desarrollando su autoestima y promover la salud sexual de la mano de la evidencia científica disponible.

La educación entre iguales tiene varias ventajas frente a otros métodos de promoción y educación para la salud, destacando la mayor credibilidad percibida a los ojos del grupo al que va dirigida, eliminando barreras para la plena comunicación y confianza. La población que ha participado en ella con frecuencia defiende este enfoque, puesto que la persona que interviene como par y las personas destinatarias de la intervención, tienen intereses comunes en cuanto al tratamiento, la sexualidad, la autoestima, su papel social, etc.

El apoyo social, es decir, la ayuda de otras personas, es fundamental para poder afrontar y superar los problemas. El apoyo social significa recibir de otras personas diferentes tipos de ayuda. Se puede recibir apoyo emocional, es decir, sentimientos de amor, escucha, evitación de críticas, etc., que influyen en que nos sintamos aceptados/as, cuidados/as, respetados/as y valorados/as pese a que tengamos grandes dificultades personales.

También en ocasiones se puede recibir ayuda material (documentación, folletos de divulgación e informativos,…) o a través de la derivación a otros servicios especializados prestados por otras personas u organizaciones. Asimismo, el que nos den información y consejo puede ser de gran ayuda para orientarnos en cómo actuar cuando tenemos dudas o dificultades.

El apoyo social tiene grandes beneficios en la salud porque disminuye la ansiedad y promueve sentimientos positivos. Está demostrado que el apoyo de otras personas ayuda a aumentar la supervivencia en enfermedades como el cáncer u otras patologías y disminuye la depresión y la susceptibilidad a padecer enfermedades infecciosas o enfermedades crónicas no trasmisibles.

Es pues importante la búsqueda de personas que puedan servir de apoyo. La familia y las amistades pueden ser grandes fuentes de apoyo social. También otras personas con el VIH pueden ser de gran ayuda. En la actualidad tanto en las ONG como en muchos hospitales existen personas con el VIH que tienen experiencia y formación como pares a los que solicitar apoyo.

Entre las diferentes formas en las que un/a educador/a de pares puede dar ayuda se encuentra proporcionar información para manejar mejor la salud de las personas que solicitan su asesoramiento o prestar apoyo emocional para reducir el sentimiento de soledad y mejorar la autoestima. Asimismo, pueden facilitar la realización de tareas o trámites que resulten complicados para determinadas personas (solicitud de cita, recogida e medicación,…). Finalmente, también pueden proporcionar otras fuentes de apoyo a través de la participación en actividades, contacto con grupos iguales, contacto con profesionales, etc.

 

El consejo asistido como herramienta de trabajo de la educación por pares

El counseling es una práctica profesional basada en la psicología, como ciencia del comportamiento, que interviene en la conducta y en los estilos de vida y que puede ser utilizada por cualquier persona debidamente formada.

Las personas que aplican el counseling en sus intervenciones, deben tener una amplia capacidad de comprensión y sensibilidad, para no emitir juicios ni dar consejos, sino entender la realidad de la persona de forma que pueda expresar con libertad sus sentimientos y dudas.

Es una herramienta fundamental para el trabajo de los/as educadores/as de pares, por ello es importante que se capaciten y entrenen en determinadas habilidades comunicativas, tanto verbales como no verbales.

El counseling tiene el valor de potenciar los propios recursos de las personas, su auto-conocimiento, manejar sus emociones y así facilitar que puedan vivir de un modo más pleno y gratificante, siendo conscientes y comprendiendo su enfermedad. El counseling se apoya, en un modelo deliberativo y participativo; es decir, no consiste en dirigir, ordenar, moralizar ni juzgar la actitud del/la usuario/a, sino en facilitarle todos los elementos necesarios para que pueda corresponsabilizarse en decisiones que atañan a su salud. Por tanto, podríamos considerar que el counseling otorga al usuario/a el papel de «conductor» de su propio proceso salud-enfermedad y al educador/a el de «facilitador» o «co-piloto» de esa conducción. El uso de términos como “debes”, “tienes que” no deberían ser parte del léxico usado en las sesiones de consejería. Mediante la persuasión, el razonamiento conjunto y la verdadera muestra de interés por el/al usuario/a, éste/a podrá tomar decisiones de manera libre y voluntaria.

El consejo asistido en relación con la infección por el VIH consiste en establecer una relación de participación y apoyo para promover la toma de decisiones sobre comportamientos saludables, proveer apoyo psicosocial a las personas con el VIH y sus familiares, y proporcionarles herramientas que les ayuden a tomar decisiones para la resolución de problemas. Lo que repercute en la mejora de la salud y de la calidad de vida de las personas que viven con la infección, en su capacidad de afrontar la nueva situación de la mejor manera posible, y en que se reduzca la morbilidad psicológica asociada.

Herramientas y recursos para apoyar el trabajo de las personas educadoras pares