La infección por VIH conlleva mayor desigualdad y vulnerabilidad en las mujeres que viven con VIH

El programa ‘Mujeres positivas’ está destinado a mejorar la calidad de vida de las mujeres que viven con VIH.

En el Día Internacional de la Mujer, la Coordinadora estatal de VIH y sida, CESIDA, apoya el lema de la ONU de este año ‘Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género’, una jornada en la que Naciones Unidas se centrará en los compromisos gubernamentales existentes en materia de igualdad de género, el empoderamiento de las mujeres y los derechos humanos de las mujeres.

La infección por VIH, que conlleva vulnerabilidad y desigualdad, afecta de manera desigual a hombres y a mujeres en la medida que las diferencias de género determinan tanto el acceso a la información y a los recursos sociosanitarios como la percepción de riesgo frente a la infección. Estas situaciones diferenciales van a derivar en los factores de vulnerabilidad que propician una mayor exposición a la infección por VIH en la mujer.

Desde hace años se conoce que el riesgo de transmisión del VIH por vía sexual es mayor del hombre a la mujer que a la inversa, y que en las mujeres presenta aspectos diferenciales específicos como en los niveles de la carga viral del VIH y de los linfocitos CD4 y en la respuesta inmunológica a los fármacos antirretrovirales.

Empoderamiento de la mujer con VIH

“Es importante considerar a las mujeres que viven con el VIH con capacidad para tomar decisiones sobre su salud y sobre su cuidado. Cuidarse es permitirse ser una misma, ser un poco más autónoma, tener más derechos y sobre todo poder ejercerlos”, traslada Mercedes Sánchez, vocal de CESIDA.

Desde 2015, CESIDA lleva a cabo el programa ‘Mujeres positivas’, gracias a la financiación del Plan Nacional sobre el Sida del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, destinado a la mejora de la calidad de vida de las mujeres que viven con el VIH, mediante la realización de actividades formativas.

“Para ello es importante que cuenten con espacios formativos y de intercambio de experiencias donde se aborden cuestiones relacionadas con la infección por el VIH y cómo ésta repercute en sus vidas, desde los planos físico, psíquico y social”, apunta Juan Ramón Barrios, presidente de CESIDA.

Los factores socioculturales en las mujeres que viven con el VIH influyen en mayores tasas de malestar emocional y mayor auto estigmatización, unos factores que pueden influir negativamente en la menor adherencia y, en ocasiones, limitar su acceso al sistema de salud.

“La Coordinadora estatal de VIH y sida, dentro del programa ‘Mujeres positivas’, utiliza técnicas como el focusing, para ayudar a las mujeres a reevocar la sensación de bienestar perdida y, desde ese estado, impulsar su capacidad de crear y mantener mejores comportamientos de autocuidado y reducir el estrés que produce vivir con el VIH”, informa Sánchez.

CESIDA hace un llamamiento a la ciudadanía para que participe en los actos y manifestaciones que se celebren en el Estado español, con motivo del Día Internacional de la Mujer.