Aumenta la edad media de las personas consumidoras de drogas

Según recoge el informe anual del Comité Antisida de la Comunidad Valenciana sobre el Centro Integral de Baja Exigencia, CIBE Marítim.

La edad media de las personas consumidoras de drogas aumenta aunque las nuevas incorporaciones son sobre todo jóvenes, y el alcohol sigue siendo la más consumida, seguida de la cocaína en base y de la heroína.

Así se desprende del informe anual del Centro Integral de Baja Exigencia, CIBE Marítim, del Comité Antisida de la Comunidad Valenciana, que recoge los resultados de su actividad durante 2016 en el cuidado de la salud de las personas consumidoras de drogas en situación de extrema exclusión social.

Este informe alerta además del crecimiento del consumo de droga esnifada y de cannabis sintético, señala el Comité Antisida en un comunicado.

Las conductas adictivas y la exclusión social son dos problemáticas que a menudo van de la mano, sobre todo en los barrios periféricos y poblaciones más vulnerabilizadas de las grandes ciudades, según las fuentes.

En la actualidad el número de atendidos por el CIBE se mantiene en cifras similares al año anterior, con un total de 242 personas atendidas en 2016, 196 hombres y 46 mujeres.

Respecto al perfil social, el informe indica que no ha variado, ya que un 81 % de las personas usuarias carece de vivienda y reside, en su mayoría, a pie de calle o en hogares ocupados, y el 77 % no tiene ningún ingreso económico.

Sobre la procedencia, más de la mitad de los usuarios (55 %) son españoles, un 20 % procede de algún país de la Unión Europea y el 25 % restante corresponde a personas extracomunitarias (del colectivo migrante, y el 31 % se encuentra en situación irregular).

En cuanto a la media de edad del total de personas atendidas asciende a 42 años, lo que denota que las personas históricamente atendidas van envejeciendo, y las nuevas solicitudes de admisión al programa de atención integral que ofrece CIBE Marítim provienen de personas jóvenes, de entre 19 y 29 años.

El policonsumo es un fenómeno que intensifica las consecuencias de los problemas de adicción y es que más de la mitad de los usuarios admiten consumir de manera habitual distintos tipos de droga, indican las mismas fuentes.

La droga más consumida es el alcohol (40 %), seguido de la cocaína en base (crack) fumada o inhalada (32 %), y de la heroína (23 %).

En cuanto al consumo de droga endovenosa (en forma de heroína, clorhidrato de cocaína o ‘speed ball’: combinado de heroína y cocaína) ha disminuido respecto a la inhalada, mientras que la esnifada (materializada en ‘speed’ o clorhidrato de cocaína) ha aumentado junto con el cannabis sintético.

Los datos, señalan desde el comité, son “preocupantes”, sobre todo porque casi la mitad de las personas que acuden al CIBE Marítim se considera en riesgo de sufrir una sobredosis debido a que, por norma general, consumen solas o mezclan sustancias de gran potencial reactivo.

Asimismo, un 20 % admite compartir material de inyección, lo que aumenta de forma alarmante el riesgo de transmisión de VIH, y se estima que un 30 % de las personas usuarias del CIBE Marítim presenta sintomatología psiquiátrica.

Por primera vez en toda su trayectoria, el CIBE ha abierto las puertas para realizar pruebas de diagnóstico a personas que no pertenecen al colectivo consumidor de drogas, lo que hace que haya aumentado un 19 % la realización de pruebas serológicas, llegando a 100, indican las mismas fuentes.

La médico especializada en drogodependencias y trabajadora del Centro Marítim, Lilian Lafont, asegura que es “necesario seguir insistiendo, primero, en la prevención del VIH entre la comunidad afectada por las drogodependencias a través de la prueba rápida y, segundo, en el trabajo en red con todos los servicios socio sanitarios”.

Comité Antisida de la Comunidad Valenciana